Exitosa: 25 de Febrero de 2014En una primera mirada, cambiar 8 de 19 Ministros parece un cambio importante. Pero si se ve con cuidado, solo entran 5 nuevos ministros de los cuales una ya era funcionaria pública en el MIDIS. Lo demás no es más que una rotación para cubrir los espacios vacíos.
Más interesante es, pues, ver quien sale. Se fue el ministro de Energía y Minas, la ministra de la Producción y la ministra de Trabajo. Los dos primeros con problemas con sus gremios empresariales. La última en el centro de la polémica por la RMV. La reemplaza Ana Jara, en rotación del Ministerio de la Mujer para que quede claro que una incondicional de la señora Primera Dama no sacará jamás el tema del cajón.
Producción tenía un enfrentamiento abierto con la Sociedad de Pesquería; y en Energía y Minas, las quejas empresariales por la dilación burocrática son harto conocidas. En ambos sectores, Castilla quería hacer cambios hace tiempo con ministros que sean magníficos tecnócratas, pero en la justa alineación con el MEF. La salida de Villanueva ha sido faena redonda para Castilla. Coloca en la PCM a alguien con quien puede trabajar sin problemas. Saca del gabinete a los que daban molestias y coloca tres nuevas caras (Producción, Energía y Minas, Agricultura) controlando todos los sectores productivos. Todo eso sin asumir él mismo el cargo de presidente del Consejo de Ministros que le correspondería.
El nombramiento de Omonte en Mujer, ministerio inocuo para el MEF, es la concesión política al Presidente que requiere aliados parlamentarios. Y así, la jugada salió maestra, con chisme de salida del ministro de Economía incluido como para meter su poquillo de susto y presión. Pobre Villanueva, se dejó usar y le pasaron el camión por encima.
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