domingo, 9 de febrero de 2014
Ahí viene el lobo, de nuevo
Domingo, 02 de febrero de 2014 | 4:30 am
Dentro de algunos sectores empresariales y de derecha, gritar que viene el lobo se ha vuelto casi instintivo. Al escucharlos, uno pensaría que el 2013 fue el año en que Ollanta Humala se reveló (¡por fin!) como velasquista y la economía peruana se deslizó hacia el estatismo. En abril, el presidente de Confiep previó “el comienzo de la transformación del Perú con un estado avasallador… como Cuba”, mientras el economista Luis Felipe Zegarra vio un “viraje hacia políticas económicas más intervencionistas”. En una columna titulada “Estatismo a la carga”, Zegarra previó que la política económica de Humala se iba a acercar “cada vez más al ideal estatista”.
Confiep y sus amigos hablan de una “pérdida de confianza” generada por el gobierno. Hace poco, Confiep denunció que las políticas del gobierno estaban “afectando la confianza empresarial, alterando el clima de inversiones, [y] poniendo en riesgo lo avanzado”. Confiep hizo una (ya famosa) llamada al gobierno a “reflexionar” y “rectificar.”
Siguiendo el guión, el director de Peru21, José Luis Garrido, señaló hace poco que el Perú “cae por el segundo año consecutivo” en el índice de libertad económica de la Fundación Heritage. El índice de Heritage, una ONG norteamericana de derecha, califica a los países de 0 (estatista) a 100 (libre mercado). Perú cayó de 68,2 en 2013 a 67,4 en 2014. Según Garrido, esta caída de 0,8 puntos sugiere una “pérdida de ritmo” y demuestra que el Perú está “lejos de ser el paraíso neoliberal que nos atribuyen”.
El mensaje está claro: el gran viraje de Humala, de la izquierda populista al centro, no fue suficiente. Deberá girar más a la derecha. Si las políticas del gobierno generan desconfianza y están “poniendo en riesgo lo avanzado”, Humala tendrá que orientarse aún más hacia el mercado y adoptar políticas económicas más liberales (no importa que fuera elegido con un programa de centro-izquierda, y con los votos de ciudadanos que en su mayoría buscaban políticas económicas menos, y no más, liberales).
Pero ¿dónde está este lobo estatista que provoca tanta alarma? Una mirada al índice de libertad económica de Heritage muestra que la economía peruana sigue siendo una de las más liberales de América Latina. Una caída de 68,2 a 67,4 da para “reflexionar” y “rectificar”? No. La calificación de 2014 supera a las de 2008 (63,7) y 2009 (64,6), cuando García era presidente. Y supera las de 1995 (57,6) y 1996 (62,5), dos años de auge fujimorista. García y Fujimori no fueron llamados a “reflexionar y rectificar”.
Una caída de 68,2 a 67,4 en el índice de Heritage no es nada. Cuando un gobierno gira a la izquierda, el índice se lo hace notar: en los 2000, por ejemplo, Argentina cayó de 70,6 a 44,6, Bolivia cayó de 68 a 48,4, y Venezuela cayó de 58,1 a 36,3.
Perú, en cambio, sigue siendo una estrella en el mundo neoliberal. Según el índice, queda cuarto entre los 19 países latinoamericanos, superado solo por Chile (78,7), Colombia (70,7), y Uruguay (69,3). Supera, por lejos, el promedio latinoamericano (59,7) y el promedio mundial (60,3).
Si nos enfocamos en las dimensiones del índice más relacionadas a la política económica, el gobierno de Humala se convierte en un líder regional del liberalismo. En términos de “libertad de empresa” (70,6), “libertad fiscal” (79,1), gasto público (89,1), y “libertad de comercio exterior” (87), el Perú supera a Chile. En términos de “libertad monetaria,” el Perú (83,3) supera a Colombia y Uruguay y casi iguala a Chile.
En las dimensiones más relacionadas a la ortodoxia económica, entonces, Perú tiene calificaciones muy altas. S u calificación general de “solo” 67,4 se debe a sus calificaciones en dos dimensiones: corrupción (34,0) y libertad de propiedad (40,0). Estas dimensiones no miden a la política económica, sino la capacidad del Estado (calidad de la burocracia, independencia del Poder Judicial, Estado de derecho). La capacidad estatal, que siempre ha sido muy baja en el Perú, cambia lentamente. No está muy afectado por las políticas del gobierno de turno. Varía poco de gobierno a gobierno. En términos de corrupción, por ejemplo, el Perú ha variado entre 33 y 39,8 en la última década (llegó a su punto más bajo en 2008, con García). En términos de libertad de propiedad, el Perú ha variado entre 30 y 40 en la última década. García recibió la misma calificación de Humala: 40.
Si dejamos de lado las deficiencias estatales y nos enfocamos en las ocho dimensiones más relacionadas a las políticas gubernamentales, el Perú salta al grupo de las economías más liberales. Por ejemplo, si Perú tuviera las calificaciones de Chile en términos de corrupción (72,3) y libertad de propiedad (90), su calificación general sería 76,2 –más alta que Alemania, Dinamarca, EEUU, el Reino Unido y Taiwán. Según la derechista Fundacion Heritage, entonces, las políticas económicas de Humala han sido bien liberales.
Vale la pena señalar que en términos de gasto público, Perú sigue siendo un campeón mundial de la tacañería. Su calificación (89,1) supera a las economías más ortodoxas del mundo, como Suiza (65,7), Australia (62,6), Taiwán (84,7) y Chile (83,8). Casi iguala a Hong Kong (89,7), la economía más libre del mundo, según Heritage. De hecho, según Cepal, el gasto social en el Perú solo constituía el 8% del PBI en 2009, comparado con 13% en Colombia y México, 15% en Chile, 19% en Costa Rica, 22% en Uruguay, y 26% en Brasil. Y según Heritage, el Perú sigue siendo una democracia tacaña.
El índice de Heritage no muestra “el comienzo de una transformación del Perú con un Estado avasallador” o un “viraje hacia políticas económicas más intervencionistas”. Muestra mucha continuidad. El Perú tenía una economía ultraortodoxa bajo García, y la sigue teniendo bajo Humala. Hablar, entonces, de un gobierno “intervencionista” o “estatista” que está “poniendo en riesgo lo avanzado” es absurdo y, francamente, deshonesto.
LOS DILEMAS DEL PPC
Exitosa: 8 de Febrero de 2014
El Partido Popular Cristiano, con fuerte votación en Lima, aspira a conquistar la Municipalidad Provincial que Susana Villarán le arrebató para su total sorpresa.
Cuatro años después, los anhelos pueden ser los mismos, pero los escenarios muy diferentes. El líder de la contienda, Luis Castañeda, fue su aliado. Un socio desleal, valgan verdades, que nunca reconoció el aporte del PPC a su triunfo, aunque aliado al fin y al cabo. Hoy es un alcalde que pide recuerden su sostenido 70% de aceptación durante ocho años para volver. No es un hueso fácil.
La alcaldesa en ejercicio quiere reelegirse. A pesar de su impopularidad mantiene un fiel 20% que puede definir la elección. Tiene pocas posibilidades de ser reelecta, pero muchas de restar votación al PPC. Ella puede ser la figura que aglutine el voto anti Castañeda que tanto Fuerza Social como el PPC asocian a la corrupción de Comunicore.
En este trío de fuertes postulantes (sin menospreciar otros que aún no despegan), el dilema del PPC es elegir candidato y discurso. Secada tiene un mensaje confrontacional con Castañeda, mayor que con Villarán. Hoy encara a Luis Castañeda por no haber enfrentado problemas graves de Lima, como el del transporte o el haber dejado sin mudar el Mercado Mayorista. ¿Está construyendo en Villarán un rival más fácil de vencer? ¿Dará la talla para tremenda tarea siendo parte del mismo concejo?
Sin candidaturas absolutamente definidas al frente, el PPC puede guardar sus armas más eficaces en silencio. Pero si Castañeda y Villarán postulan, ya voces internas dicen que se necesita más para ganar que la eficacia de un hombre íntegro y preparado, aunque con poco recorrido en política. De ahí que la figura de Lourdes Flores esté en la espera.
El Partido Popular Cristiano, con fuerte votación en Lima, aspira a conquistar la Municipalidad Provincial que Susana Villarán le arrebató para su total sorpresa.
Cuatro años después, los anhelos pueden ser los mismos, pero los escenarios muy diferentes. El líder de la contienda, Luis Castañeda, fue su aliado. Un socio desleal, valgan verdades, que nunca reconoció el aporte del PPC a su triunfo, aunque aliado al fin y al cabo. Hoy es un alcalde que pide recuerden su sostenido 70% de aceptación durante ocho años para volver. No es un hueso fácil.
La alcaldesa en ejercicio quiere reelegirse. A pesar de su impopularidad mantiene un fiel 20% que puede definir la elección. Tiene pocas posibilidades de ser reelecta, pero muchas de restar votación al PPC. Ella puede ser la figura que aglutine el voto anti Castañeda que tanto Fuerza Social como el PPC asocian a la corrupción de Comunicore.
En este trío de fuertes postulantes (sin menospreciar otros que aún no despegan), el dilema del PPC es elegir candidato y discurso. Secada tiene un mensaje confrontacional con Castañeda, mayor que con Villarán. Hoy encara a Luis Castañeda por no haber enfrentado problemas graves de Lima, como el del transporte o el haber dejado sin mudar el Mercado Mayorista. ¿Está construyendo en Villarán un rival más fácil de vencer? ¿Dará la talla para tremenda tarea siendo parte del mismo concejo?
Sin candidaturas absolutamente definidas al frente, el PPC puede guardar sus armas más eficaces en silencio. Pero si Castañeda y Villarán postulan, ya voces internas dicen que se necesita más para ganar que la eficacia de un hombre íntegro y preparado, aunque con poco recorrido en política. De ahí que la figura de Lourdes Flores esté en la espera.
PARTIDOS: ¿POSTULAR O MORIR?
Exitosa: 7 de Febrero de 2014
Solo tres presidentes regionales pertenecen a partidos políticos nacionales. Tres de 24. El resto fueron elegidos a través de movimientos políticos locales independientes. No tengo cifra similar para gobiernos provinciales y distritales, pero no me sorprendería que esta fuese de menos del 20% de alcaldes electos.
¿Dónde están los partidos nacionales? Desde que en 1977, Acción Popular se abstuvo de participar en la Asamblea Constituyente —y se alzó con el triunfo presidencial en 1980—, muchos partidos prefieren jugar a lo seguro y no movilizarse. La tendencia no hizo sino agudizarse con el fujimorismo de los noventa que apostaba al control del aparato central y mucho menos a la política local.
Hoy, el Apra y el fujimorismo, los dos grandes partidos nacionales, no han definido sus candidaturas en Lima. Anuncian, tal vez, una tímida participación selectiva o en alianzas en otras jurisdicciones. El partido de gobierno, al parecer, no presentará candidatos el 2014 y la izquierda no articula una propuesta de unidad aún.
Otros partidos, como el PPC o Solidaridad Nacional, son fuertes solo en Lima. La caótica situación de Somos Perú o la localía norteña de Alianza para el Progreso o un disminuido Acción Popular no permiten evaluarlos como fuerzas nacionales para este año. Mucho menos a otras agrupaciones políticas.
Este es un pésimo síntoma. No se puede hacer política sin partidos y sin comandos de campaña nacionales que den unidad a un discurso y a una propuesta de país. Construir una democracia sólida requiere de partidos que estén en la lucha y no se queden cuidando la franquicia para la próxima elección nacional. Si no los castiga el pueblo, debería sancionarlos la ley. Otra reforma pendiente en el Congreso.
Solo tres presidentes regionales pertenecen a partidos políticos nacionales. Tres de 24. El resto fueron elegidos a través de movimientos políticos locales independientes. No tengo cifra similar para gobiernos provinciales y distritales, pero no me sorprendería que esta fuese de menos del 20% de alcaldes electos.
¿Dónde están los partidos nacionales? Desde que en 1977, Acción Popular se abstuvo de participar en la Asamblea Constituyente —y se alzó con el triunfo presidencial en 1980—, muchos partidos prefieren jugar a lo seguro y no movilizarse. La tendencia no hizo sino agudizarse con el fujimorismo de los noventa que apostaba al control del aparato central y mucho menos a la política local.
Hoy, el Apra y el fujimorismo, los dos grandes partidos nacionales, no han definido sus candidaturas en Lima. Anuncian, tal vez, una tímida participación selectiva o en alianzas en otras jurisdicciones. El partido de gobierno, al parecer, no presentará candidatos el 2014 y la izquierda no articula una propuesta de unidad aún.
Otros partidos, como el PPC o Solidaridad Nacional, son fuertes solo en Lima. La caótica situación de Somos Perú o la localía norteña de Alianza para el Progreso o un disminuido Acción Popular no permiten evaluarlos como fuerzas nacionales para este año. Mucho menos a otras agrupaciones políticas.
Este es un pésimo síntoma. No se puede hacer política sin partidos y sin comandos de campaña nacionales que den unidad a un discurso y a una propuesta de país. Construir una democracia sólida requiere de partidos que estén en la lucha y no se queden cuidando la franquicia para la próxima elección nacional. Si no los castiga el pueblo, debería sancionarlos la ley. Otra reforma pendiente en el Congreso.
De 200 millas a 200 metros
Exitosa: 4 de Febrero de 2014
Parece ser que algunos peruanos están sufriendo el síndrome del enemigo perdido. Le pasa a algunos políticos también. Acabada la controversia por límites marítimos con Chile, ya no hay ninguna razón para mantener el histórico estado de controversia con un país del cual se desconfía por su historia de incumplimientos.
Quienes desean mantener el ánimo beligerante, han encontrado dos caballitos de batalla. El primero, que Chile no va a cumplir el fallo. El segundo, la controversia sobre el triángulo que pone fin a la frontera terrestre.
Sobre el supuesto incumplimiento de lo resuelto, habría que decir que –no es por aguar la fiesta, ya que se trata de agua– este ya se está cumpliendo. Un fallo de límites marítimos es de ejecución instantánea por su naturaleza. No requiere de Comisiones Demarcatorias, ni intercambio de bienes inmuebles. Hoy, el Perú ejerce soberanía y jurisdicción, tal como lo indica la Convención del Mar en las aguas reconocidas por la Corte. Esto quiere decir que no solamente el derecho a la explotación de recursos naturales, sino también la investigación científica así como interdicción y captura de naves que violen leyes peruanas incluyendo tráfico ilícito de drogas.
Sobre el triángulo terrestre, controversia surgida en el 2001, todo parece indicar que una solución bilateral se impondrá al margen de un posible arbitraje en Estados Unidos. Los chilenos tienen todas las de perder. Vienen de una derrota internacional y asumir otra sería políticamente muy costoso. Un tratado, el de 1929, y más de 70 años de práctica nos dan la razón.
Un pleito de 200 millas reducido a 200 metros es un pleito, en la práctica, resuelto. No hagamos escándalo donde la solución está ad portas.
Parece ser que algunos peruanos están sufriendo el síndrome del enemigo perdido. Le pasa a algunos políticos también. Acabada la controversia por límites marítimos con Chile, ya no hay ninguna razón para mantener el histórico estado de controversia con un país del cual se desconfía por su historia de incumplimientos.
Quienes desean mantener el ánimo beligerante, han encontrado dos caballitos de batalla. El primero, que Chile no va a cumplir el fallo. El segundo, la controversia sobre el triángulo que pone fin a la frontera terrestre.
Sobre el supuesto incumplimiento de lo resuelto, habría que decir que –no es por aguar la fiesta, ya que se trata de agua– este ya se está cumpliendo. Un fallo de límites marítimos es de ejecución instantánea por su naturaleza. No requiere de Comisiones Demarcatorias, ni intercambio de bienes inmuebles. Hoy, el Perú ejerce soberanía y jurisdicción, tal como lo indica la Convención del Mar en las aguas reconocidas por la Corte. Esto quiere decir que no solamente el derecho a la explotación de recursos naturales, sino también la investigación científica así como interdicción y captura de naves que violen leyes peruanas incluyendo tráfico ilícito de drogas.
Sobre el triángulo terrestre, controversia surgida en el 2001, todo parece indicar que una solución bilateral se impondrá al margen de un posible arbitraje en Estados Unidos. Los chilenos tienen todas las de perder. Vienen de una derrota internacional y asumir otra sería políticamente muy costoso. Un tratado, el de 1929, y más de 70 años de práctica nos dan la razón.
Un pleito de 200 millas reducido a 200 metros es un pleito, en la práctica, resuelto. No hagamos escándalo donde la solución está ad portas.
Solidaridades
Exitosa: 3 de Febrero de 2014
Se especula con fuerza que en el Partido Aprista todo va encaminado a realizar una alianza en Lima en apoyo a la candidatura de Luis Castañeda Lossio.
La especulación tiene fundamento. El Apra no ha podido, en los últimos 25 años, tener fuerza en Lima como para colocar un candidato propio. Tiene pues que buscar un aliado de peso. Si este además es un posible candidato presidencial, ¿qué mejor escenario para sacar del camino a contendores de Alan García el 2016?
El entusiasmo de Omar Quesada, Secretario Nacional del Apra, es tal que ha llegado a reconocer la activa participación de su partido y Solidaridad Nacional en la revocatoria contra Susana Villarán, participación que siempre se quiso minimizar dado el fracaso que la acompañó. Asimismo, el congresista José Luna, próspero empresario de la educación superior, ex militante aprista y hoy Secretario Nacional de Solidaridad Nacional parece haber dado el visto bueno a la operación de “regreso a casa”.
¿Le suma o le resta a Castañeda el abrazo con el Apra? Para un partido que sólo pudo llegar al poder de la mano del PPC las alianzas con partidos nacionales no le caen nada mal. Sin embargo, la impopularidad de García en Lima, que pasa del 70%, será una carga difícil de soportar este año sin él en campaña. Además, ambos, Castañeda y García, están asociados a graves denuncias por corrupción. Uno, por el caso Comunicore, el otro por los casos de la Mega Comisión que se debatirán justamente en estos meses.
Alguno con ojo agudo dirá ¿y Alex Kouri dónde queda? ¿No será el candidato oculto de ambas agrupaciones?
Se especula con fuerza que en el Partido Aprista todo va encaminado a realizar una alianza en Lima en apoyo a la candidatura de Luis Castañeda Lossio.
La especulación tiene fundamento. El Apra no ha podido, en los últimos 25 años, tener fuerza en Lima como para colocar un candidato propio. Tiene pues que buscar un aliado de peso. Si este además es un posible candidato presidencial, ¿qué mejor escenario para sacar del camino a contendores de Alan García el 2016?
El entusiasmo de Omar Quesada, Secretario Nacional del Apra, es tal que ha llegado a reconocer la activa participación de su partido y Solidaridad Nacional en la revocatoria contra Susana Villarán, participación que siempre se quiso minimizar dado el fracaso que la acompañó. Asimismo, el congresista José Luna, próspero empresario de la educación superior, ex militante aprista y hoy Secretario Nacional de Solidaridad Nacional parece haber dado el visto bueno a la operación de “regreso a casa”.
¿Le suma o le resta a Castañeda el abrazo con el Apra? Para un partido que sólo pudo llegar al poder de la mano del PPC las alianzas con partidos nacionales no le caen nada mal. Sin embargo, la impopularidad de García en Lima, que pasa del 70%, será una carga difícil de soportar este año sin él en campaña. Además, ambos, Castañeda y García, están asociados a graves denuncias por corrupción. Uno, por el caso Comunicore, el otro por los casos de la Mega Comisión que se debatirán justamente en estos meses.
Alguno con ojo agudo dirá ¿y Alex Kouri dónde queda? ¿No será el candidato oculto de ambas agrupaciones?
¿Nadine candidata?
Exitosa: 31 de Enero de 2014
Es natural que un gobierno que obtiene un triunfo internacional coseche una aprobación popular instantánea. Más aún si trata de ganarle a un adversario histórico del Perú como lo es Chile. Todavía no se han publicado encuestas, pero se esperaría observar un impacto significativo en la popularidad presidencial. Si Humala se maneja con eficacia este aumento de capital político podría serle muy útil en la segunda parte de su mandato.
Por eso llamó la atención que ayer se presente como noticia una solicitud al JNE para abrir paso a la posible candidatura de la esposa del presidente. Una propuesta ilegal, por estar prohibida en el Perú e inmoral por no ser más que una reelección inmediata encubierta a los que los peruanos hoy tenemos aversión. Una propuesta finalmente negada, aunque con torpeza, por el propio mandatario.
¿Puede ser capaz el propio Humala de dilapidar el capital político ganado el lunes en un gesto absurdo, apenas tres días después? ¿Cree acaso que ese capital es perpetuo?
Aquí hay dos posibilidades. La primera es que el presidente sea un hombre totalmente negado para la política. La segunda, que la solicitud venga de la oposición para arruinar el momento de gloria de Humala y sacarlo de una agenda internacional exitosa para así enterrarlo de nuevo en el lodo de la agenda local de García y la “reelección conyugal”.
Pero, ¡sorpresa! La verdad es otra. Y es mucho peor. La noticia conveniente levantada hoy es un refrito de una solicitud presentada en mayo del 2013 ya archivada. Como lo lee. No hay ninguna “nueva” solicitud. Parece que García es peor perdedor que los chilenos. Noticia sembrada, coleguita. Y de las torpes.
Es natural que un gobierno que obtiene un triunfo internacional coseche una aprobación popular instantánea. Más aún si trata de ganarle a un adversario histórico del Perú como lo es Chile. Todavía no se han publicado encuestas, pero se esperaría observar un impacto significativo en la popularidad presidencial. Si Humala se maneja con eficacia este aumento de capital político podría serle muy útil en la segunda parte de su mandato.
Por eso llamó la atención que ayer se presente como noticia una solicitud al JNE para abrir paso a la posible candidatura de la esposa del presidente. Una propuesta ilegal, por estar prohibida en el Perú e inmoral por no ser más que una reelección inmediata encubierta a los que los peruanos hoy tenemos aversión. Una propuesta finalmente negada, aunque con torpeza, por el propio mandatario.
¿Puede ser capaz el propio Humala de dilapidar el capital político ganado el lunes en un gesto absurdo, apenas tres días después? ¿Cree acaso que ese capital es perpetuo?
Aquí hay dos posibilidades. La primera es que el presidente sea un hombre totalmente negado para la política. La segunda, que la solicitud venga de la oposición para arruinar el momento de gloria de Humala y sacarlo de una agenda internacional exitosa para así enterrarlo de nuevo en el lodo de la agenda local de García y la “reelección conyugal”.
Pero, ¡sorpresa! La verdad es otra. Y es mucho peor. La noticia conveniente levantada hoy es un refrito de una solicitud presentada en mayo del 2013 ya archivada. Como lo lee. No hay ninguna “nueva” solicitud. Parece que García es peor perdedor que los chilenos. Noticia sembrada, coleguita. Y de las torpes.
Un mapa nuevo para el Perú
Exitosa: 28 de Enero de 2014
Sin derramar una gota de sangre. Solo con el trabajo tenaz de cientos de peruanos y extranjeros que sirvieron a su causa con patriotismo y generosidad el Perú logró, por primera vez en su historia republicana, anexarse casi 50.000 kilómetros cuadrados de dominio marítimo.
Esta es una gran victoria jurídica. Que no lo engañen los pesimistas.
Nunca la CIJ ha reconocido el 100% a ninguna de las partes en conflictos marítimos y esta vez no hizo excepción. La Corte desconoció el valor de las declaraciones de 1947 y 1952 como tratados de límites. Sin embargo, le dio al Convenio de Zona Fronteriza Marítima Especial de 1954, destinado a pesca artesanal, el carácter de tratado de límites “tácito”, para sorpresa peruana, modificando así sus precedentes que especificaban que los acuerdos de límites no pueden inferirse. Fue el momento más dramático de la lectura del fallo. Ello permitió ganar a Chile 80 millas de límite a través del paralelo sustentándose la distancia en las prácticas de pesca de la década del 50 y 60. A partir de ese punto se reconoce la línea equidistante reclamada por Perú hasta las 200 millas. El triángulo externo se ganó sin necesidad de pronunciamiento por no existir superposición con aguas reclamadas por Chile y, sí, se perdió la reclamación del punto Concordia como inicio de la frontera, pero solo para efectos marítimos.
El resultado da al Perú un 75% de lo que pidió. Tenemos nuevo mapa y nueva relación con Chile, esta vez, esperamos, con todas las cuerdas juntas.
Sin derramar una gota de sangre. Solo con el trabajo tenaz de cientos de peruanos y extranjeros que sirvieron a su causa con patriotismo y generosidad el Perú logró, por primera vez en su historia republicana, anexarse casi 50.000 kilómetros cuadrados de dominio marítimo.
Esta es una gran victoria jurídica. Que no lo engañen los pesimistas.
Nunca la CIJ ha reconocido el 100% a ninguna de las partes en conflictos marítimos y esta vez no hizo excepción. La Corte desconoció el valor de las declaraciones de 1947 y 1952 como tratados de límites. Sin embargo, le dio al Convenio de Zona Fronteriza Marítima Especial de 1954, destinado a pesca artesanal, el carácter de tratado de límites “tácito”, para sorpresa peruana, modificando así sus precedentes que especificaban que los acuerdos de límites no pueden inferirse. Fue el momento más dramático de la lectura del fallo. Ello permitió ganar a Chile 80 millas de límite a través del paralelo sustentándose la distancia en las prácticas de pesca de la década del 50 y 60. A partir de ese punto se reconoce la línea equidistante reclamada por Perú hasta las 200 millas. El triángulo externo se ganó sin necesidad de pronunciamiento por no existir superposición con aguas reclamadas por Chile y, sí, se perdió la reclamación del punto Concordia como inicio de la frontera, pero solo para efectos marítimos.
El resultado da al Perú un 75% de lo que pidió. Tenemos nuevo mapa y nueva relación con Chile, esta vez, esperamos, con todas las cuerdas juntas.
Perú, sin nada que perder y Chile sin nada que ganar
Primera columna escrita en el Diario Exitosa.
27 de Enero 2014
Lo peor que le puede pasar al Perú hoy es perder en toda la línea. Es decir, que la Corte Internacional de la Haya establezca que las declaraciones unilaterales y los acuerdos de pase para embarcaciones de poco porte son tratados de límites marítimos; que el inicio de esa frontera es un punto en tierra llamado Hito No. 1; y que el Perú no tiene derecho a reclamo alguno sobre el llamado triángulo externo.
¿Sería catastrófico ese resultado? No. Penoso, pero sería exactamente el statu quo al que el Perú ha estado sometido en las últimas décadas. Nada cambiaría. Y que nada cambie es la única cosa a la que Chile puede aspirar para respirar tranquilo. Así, Perú llega sin nada que perder y Chile sin nada que ganar. No se me ocurre situación más ventajosa a la espera de una sentencia.
Pero hay algo más. En el caso, poco probable, de que el Estado Peruano sea desoído en todos sus reclamos, hay ganancia. ¿Cuál es esta? Terminar con un asunto pendiente por demasiado tiempo que sólo sirve para exacerbar nacionalismos peligrosos y armamentismos impagables. La Corte cierra hoy esa herida abierta y al hacerlo culmina un capítulo de nuestra trágica historia compartida con Chile.
¿Qué vendrá después? Todo depende de la sabiduría de quienes acojan el fallo. Nuestros pueblos están obligados por la geografía y la guerra a vivir uno al lado del otro. Puente de plata para ambos.
27 de Enero 2014
Lo peor que le puede pasar al Perú hoy es perder en toda la línea. Es decir, que la Corte Internacional de la Haya establezca que las declaraciones unilaterales y los acuerdos de pase para embarcaciones de poco porte son tratados de límites marítimos; que el inicio de esa frontera es un punto en tierra llamado Hito No. 1; y que el Perú no tiene derecho a reclamo alguno sobre el llamado triángulo externo.
¿Sería catastrófico ese resultado? No. Penoso, pero sería exactamente el statu quo al que el Perú ha estado sometido en las últimas décadas. Nada cambiaría. Y que nada cambie es la única cosa a la que Chile puede aspirar para respirar tranquilo. Así, Perú llega sin nada que perder y Chile sin nada que ganar. No se me ocurre situación más ventajosa a la espera de una sentencia.
Pero hay algo más. En el caso, poco probable, de que el Estado Peruano sea desoído en todos sus reclamos, hay ganancia. ¿Cuál es esta? Terminar con un asunto pendiente por demasiado tiempo que sólo sirve para exacerbar nacionalismos peligrosos y armamentismos impagables. La Corte cierra hoy esa herida abierta y al hacerlo culmina un capítulo de nuestra trágica historia compartida con Chile.
¿Qué vendrá después? Todo depende de la sabiduría de quienes acojan el fallo. Nuestros pueblos están obligados por la geografía y la guerra a vivir uno al lado del otro. Puente de plata para ambos.
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