Comparto un artículo muy interesante escrito por Marisa Glave Remy, Militante de Tierra y Libertad, preciso y coherente, publicado el día 03 de Abril del 2013.


Acabamos de vivir un proceso de consulta popular que supuso un despliegue de energía, recursos, dinero, caos y estrés mediático en el medio de una gestión electa para gobernar cuatro años y que no tuvo tregua ni el primer día de su gobierno. Finalmente, el resultado de esta consulta fue positivo. Mantenemos a Susana y al ejecutivo del municipio. En un régimen alcaldista como el que tenemos, esto quiere decir que mantenemos el poder real de gobierno en la ciudad.
Pero no nos salvamos de unas nuevas elecciones. En noviembre tendremos que enfrentar otro proceso más, para elegir a regidores, esta vez sólo por un año. Será nuevamente un momento de estrés político, que distraerá la atención de todos, otra vez una vorágine electoral que la mayoría de ciudadanos no quiere (según las encuestas).
Con esto que acabamos de vivir y con la elección de regidores que se viene, ¿ya quieren especular con quienes serán los candidatos en el 2014? Pretender adelantar el cronograma electoral oculta algo central: aún quedan dos años de gestión de Susana Villarán. Es decir la mitad de su gobierno. Los años más importantes, donde se culminarán los proyectos en curso.
Si algo bueno permitió este proceso de consulta fue poner a la luz lo que ya se hizo en la gestión de Susana Villarán, y sobre todo lo que se viene en infraestructura para asentamientos humanos, en infraestructura vial, en programas sociales, culturales, etc. Por alguna razón esto se intenta tapar, como se intentó desde un inicio con los logros y avances de la actual gestión. ¿Cuál es la mejor manera de ocultar los dos años más importantes de la actual gestión? ¿Cómo invisibilizar los logros que se vienen? En un debate electoral permanente, como si ya estuviéramos en el 2014 y la gestión ya hubiera terminado. No debiéramos caer en ese juego.
Si me preguntan a mí, creo que la izquierda y las fuerzas progresistas, que luchamos en contra de los que por intereses subalternos quisieron desestabilizar este gobierno elegido democráticamente, debiéramos apoyar con aún más intensidad esta gestión. Visibilizar sus logros. Difundirlos. Poner el foco de atención en lo que realmente se viene. Y no caer en las especulaciones de un sector de la prensa que busca soterradamente saltarnos dos años fundamentales de esta gestión.
Y si el resultado final en esta segunda mitad de gobierno de Susana Villarán es el que pienso que será mi deseo es que la confluencia, democráticamente y junto a las fuerzas progresistas que se sumen, logremos convencerla de reelegirse el 2014. Ojalá podamos, esa es la mejor manera de garantizar la continuidad de las reformas que no deben parar.